miércoles, noviembre 02, 2011

Y ya... a nadie le importó así que nunca existió.
¿No? A nadie le importará averiguar si alguna vez existió algo que nunca le importó. El circulo eterno para lo que nunca tuvo lugar.
Quédate quieto, respira lento, cierra los ojos y ya...

miércoles, junio 29, 2011

Cueva luminosa


Pasa, te estuvimos esperando la vida entera...

Adelante, no seas odioso haciéndote de rogar ¿ya te das cuenta de que este es un destino inevitable?

Si crees no entender nada de lo que observas aquí estás muy equivocado. El no entender algo implica la concepción de tu propia ignorancia. Deja de ilusionarte pensando en que sabes las dimensiones de tu arrogante ceguera.

Dejemos los cinismos, es inevitable que me ría. Cómo no va a ser divertido que no sepas pestañear y que mientras crees que respiras aire, solo inhalas agua salada. ¿Recuerdas la primera vez que te pasó esto? Creías estar durmiendo y nunca habías ocupado tus pulmones.
Nadie te ha cortado los párpados, tu elegiste el agua.

¿Y ves? Aún cuando ya te he dicho que tú fuiste el que eligió estar mal, no puedes dejar de hacerlo. Deja de estar asustado entonces. Aquí no vamos hacerte nada que tú no te hayas hecho unas mil veces.



Ya que estás aquí, coopera. Es tedioso dar siempre las mismas instrucciones, baste con saber que entre más rápido te llegue la apatía menos siglos pasarás con la rabia pegada a la garganta. Sí, estamos siendo generosos con estos consejos. Me refiero a que debías llegar acá y hasta te he dado la posibilidad de que tomes provecho de lo que ocurrirá.

Ríete-ríete-ríété-ríete-ríeté-ríete-ríéte-ríete. Y ponle el acento que sepas o te creas saber.

Estás mareado ¿De qué vueltas me estás hablando? Necesitas estar ubicado en algún lugar del plano para poder sentir que hay algo que se mueve.
Consuélate pensando en que el mismo olvido vendrá a rescatarte cuando ya ni sea importante que regreses a algún lugar. Perteneces? Te mueves. Si te quedas ni tú notarás las diferencias.

No sabes nada. No sabes nada.
No sabes nada. No sabes nada.
No sabes nada. No sabes nada.
No sabes nada No sabes nada.

Cariño, así será hasta que dejes de buscar respuestas. Hasta que te canses y empieces a olvidar por ti mismo. Llegará el minuto en el que gozarías sabiendo qué cosas has olvidado si supieras que lo estás haciendo. Yo reiré mientras tanto.

¡¿Cerraste bien la puerta?!